Nuestra inconformidad saltó de los hospitales a las calles. Miles de trabajadores activos y jubilados nos congregamos en el Centro Médico Nacional Siglo XXI y marchamos hacia la sede nacional del SNTSS en la Ciudad de México bajo una sola consigna: “¡La base no se vende!”.

Al llegar al CEN del SNTSS y comprobar que la dirigencia sindical se negaba a recibirnos, decidimos hacernos escuchar: bloqueamos por más de cinco horas los carriles del Circuito Interior (entre Diagonal Patriotismo y Avenida Constituyentes). Nuestras protestas no se limitaron a la capital; el eco de la lucha resonó en todo el país con movilizaciones simultáneas y plantones con mantas de compañeros en otros estados.